En México es poco común oír hablar de matrimonios arreglados. A veces sí hay presión por parte de la familia cuando el prospecto no es grato o cuando es muy conveniente (“'¿Cómo te vas a casar con ese que está re-feo/jodido/negrido/wey?” “Deberías ya quedarte con ese que está bien guapo para que se mejore la raza”), incluso, en algunos sectores de la sociedad seguramente aún habrá muchos matrimonios por conveniencia, pero al menos en la mayoría de la población, no es la norma.
Cuando llegamos a vivir aquí, yo pensaba que los matrimonios arreglados eran uno más de los estereotipos hollywoodenses que los gringos se han encargado de difundir como muchos otros. Sin embargo, una vez que hicimos algunos amigos Indios (aclaración: Hindú es aquél que practica el Hinduísmo, una de las tantas religiones de la India; Indio es aquél originario del país llamado India. A los aborígenes americanos se les llamó indios por culpa de los europeos babosos que pensaron que llegaron a Asia circunnavegando la tierra y los mexicanos racistas usan la palabra hindú al nombrar a los habitantes de la India para suavizar el tono peyorativo que tiene la palabra indio para ellos). Bueno, decía que una vez que hicimos algunos amigos indios conocimos un poco más de su cultura y nos enteramos que, efectivamente, es común entre ellos que se arreglen los matrimonios. Así pues, mis queridos (3) lectores, prepárense porque, respecto a los matrimonios arreglados en la India
LA COSA ESTÁ ASÍ:
Primero hay que describir un poco cómo es la situación social en la India. Todavía se vive bajo el régimen de castas, es decir, clases sociales. Al igual que en otras regiones del mundo, el color de la piel es uno de los signos más evidentes (si no el único) de pertenencia a una u otra casta. También es importante la ocupación de la familia y tradicionalmente los hijos desarrollan la misma actividad que los padres. De esta manera, se asegura la permanencia del negocio familiar y la prosperidad de la casa. También hemos escuchado, de boca de nuestros amigos Indios, que sólo los de la casta más elevada tienen derecho a llevar apellido. Todos los demás usan como apellido el nombre de su padre. Existen, como en muchos otros países –incluído México- muy marcadas desigualdades sociales. Esto, aunado a la inmensa población de la India, hacen de la sociedad India algo muy complejo y difícil de describir.
Segundo, supongamos que usted, amable lector, es Indio y ha llegado a la edad en la que es conveniente que vaya usted sentando cabeza (sospechamos que los Indios, o son muy inocentes o son mustios, pues al parecer llegan vírgenes al matrimonio y rara vez tienen novios o novias si no son con quienes se van a casar). Decía, que llega la edad de merecer y entonces es deseable que sus padres le busquen un partido apropiado para casarse. Existe en la India un lucrativo negocio de agencias matrimoniales. Estas agencias son como agencias de colocaciones y se encargan de reclutar candidatos de acuerdo a las necesidades y pretenciones de los aspirantes. Dicho en otras palabras, se encargan de buscar maridos y esposas acordes a la clase del cliente. Otro método muy común es el publicar un anuncio en el periódico y después hacer una minuciosa selección. Lo más simple es conseguir ayuda de una casamentera o casamentero o simplemente hacer una alianza con alguna familia del círculo social. Los anuncios clasificados son bastante curiosos, se promocionan las características fuertes de los candidatos, como la educación, la posición social, incluso el aspecto físico (en la foto se aprecia uno donde buscan marido para una chica que fue finalista en un concurso de belleza).
Las historias que hemos escuchado de nuestros amigos más o menos concuerdan en lo siguiente:
- Se hace una lista de candidatos.
- Los papás del muchacho, junto con el muchacho, visitan a las muchachas una por una, puede haber o no oportunidad de una entrevista a solas entre la posible pareja.
- Si la muchacha es del agrado del muchacho y su familia, entonces el muchacho manifiesta su deseo de seguirla frecuentando, si la muchacha acepta entonces se fija el compromiso. Si no, pues a seguir buscando.
- Una vez fijado el compromiso, se hace el arreglo de la dote (cantidad de dinero que la familia de la novia pagará al novio o a su familia) y se fija fecha para el matrimonio.
Puede haber variaciones, por ejemplo, conocemos una pareja que está comprometida y que se conocieron en la Universidad. Es muy probable que las familias no tengan objeción que en se casen porque pertenecen a similares clases sociales (son ricos), entonces sólo la familia del novio irá a cumplir con los requisitos necesarios. Conocemos una pareja que muy orgullosa cuenta que ella fue la candidata número 17 que él y su mamá entrevistaron. Otra chica está muy contenta porque la última vez que fue a la India le arreglaron unas entrevistas y ya conoció al que va a ser su marido, quien por el momento está en Estados Unidos pero ya tienen contacto por correspondencia.
Por último, uno se preguntaría ¿y qué hay del amor? ¿qué pasa con aquellas historias donde los enamorados se conocen de una manera hollywoodense? Recientemente la revista SCIENTIFIC AMERICAN MIND publicó un artículo sobre la psicología del amor y la posibilidad de entrenarse en el amor, es decir, aprender a amar a una persona deliberadamente y tocan el tema de los matrimonios arreglados y cómo estos tienen una mucha menor tasa de divorcios que los matrimonios occidentales (por amor). Los Indios dicen que cuando los esposos se pelean y ella se regresare a casa de su padres, los padres le dirían que allí ya no es su casa y que tiene que resolver los problemas con su marido (además del dineral que ya pagaron por que se la llevaran).
En otros países simplemente le avisan a la muchacha (muchas veces niña) con quién y cuándo se va a casar. Conocemos un par de casos así también.
Yo por lo pronto, me quedo con mi propia historia donde tuve toda la libertad de elegir y creo que elegí muy bien y quiero que en un futuro mi hija también tenga esa libertad.
He dicho.
